
La Costa Brava esconde tesoros lejos del bullicio turístico. Te llevamos por siete calas y playas poco conocidas, perfectas para disfrutar de la primavera con tranquilidad, aguas cristalinas y paisajes de postal.
La primavera es, sin duda, la mejor época para descubrir la Costa Brava. Con temperaturas suaves, menos gente y una luz espectacular, mayo se convierte en el mes ideal para escaparse a esas calas que en pleno agosto resultan inaccesibles por la masificación. En Craby hemos seleccionado siete rincones poco conocidos que merecen una visita antes de que llegue el verano.
En el extremo más norte de Cataluña, casi rozando la frontera francesa, se esconde un conjunto de tres pequeñas calas de grava conectadas entre sí. La Playa Tres Platgetes es un paraíso para los amantes del snorkel: aguas transparentes, fondos rocosos y una sensación de aislamiento difícil de encontrar en la costa.
Muy cerca, en el municipio de Colera, la Playa Rovellada ofrece un entorno virgen rodeado de acantilados. El acceso requiere un pequeño esfuerzo, pero la recompensa es una cala salvaje donde el silencio solo se rompe por el sonido de las olas.
En el corazón del Golf de Roses, esta cala de difícil acceso se ha convertido en uno de los secretos mejor guardados del Empordà. Sin servicios y con un entorno completamente natural, es ideal para quienes buscan desconectar de verdad.
Palafrugell es famoso por Tamariu y Llafranc, pero pocos conocen la Playa Els Canyers. Una pequeña cala de pescadores con encanto auténtico, perfecta para una mañana de baño y un almuerzo de proximidad.
Entre pinares mediterráneos, Ses Torretes combina la belleza de una cala virgen con la comodidad de tener algunos servicios cercanos. El sendero de ronda que la une con las calas vecinas es una ruta imprescindible.
Aunque Lloret tiene fama de turística, Cala Boadella sorprende por su carácter íntimo y sus aguas turquesas. Rodeada de vegetación y con los jardines de Santa Clotilde como vecinos, parece sacada de otra época.
Cerramos la lista con la elegante Platja de Sant Pol, una bahía amplia con arena dorada y un ambiente sofisticado. Aunque más conocida que las anteriores, en primavera recupera su esencia tranquila.
¿Te animas a descubrir alguna de estas joyas? Recuerda que en la app de Craby puedes consultar el estado del mar, los servicios y cómo llegar a cada una de ellas. ¡Buena primavera!